viernes, 11 de febrero de 2011

El comienzo...

Desde que nací, por suerte o por desgracia he tenido la oportunidad de escuchar que en este viaje, al que lingüisticamente los seres humanos acostumbramos a denominar vida, todas las cosas por pequeñas e insignificantes que a simple vista nos parezcan, ocurren por algo y es esto lo que a lo largo de mi corta pero a la vez intensa estancia en la tierra me ha hecho en numerosas ocasiones, ya sea tanto en solitario como en compañía, elucubrar, recapacitar, enloquecer y al mismo tiempo soñar durante noches y noches enteras.

Personalmente, uniendo cabos, enlazando cintas, terminando puzles y produciendo filmes que jamás se estrenarán llegué a la conclusión una mañana cualquiera, que en el fondo, ni puedo ni se que pensar respecto a ello.

No soy capaz de responder a todas las cuestiones que mi mente reproduce costantemente, no soy capaz de llegar a ser tan soñadora como para creer que todo en la vida ocurre por algo, pero que tampoco puedo y aunque a veces me duela, ser tan realista como para concienciarme de que el futuro es nuestro y que todo, absolutamente todo lo que nos ocurre, nos pasa y hacemos, lo hacemos bajo nuestra capacidad.
Se que hace 4 años, mi vida dio un giro, se que el hecho de besar a una mujer por primera vez transtocó todos esos planes que se me presentaban como obvios pero al mismo tiempo se, que si me ocurrió, fue por algo, que si la bese fue porque el destino quería y por que aunque no quisiera por miedo y futuras represalias, era  ahí, en ese instante, en ese efímero segundo y en ese mismo momento donde realmente mi vida iba a dar comienzo.